¿Merece la pena bajar la potencia contratada?
Casi siempre sí. A finales de 2023, el 63 % de los hogares españoles tenía contratado 1,11 kW más de lo que llegaba a usar en horas punta, según la CNMC. Bajar un kW ahorra 23,32 € al año solo en el peaje de redes de las horas punta, y el trámite cuesta 9,04 € más IVA, una sola vez.
La potencia contratada es lo único de tu factura que pagas tengas la luz encendida o no. Es como el abono del gimnasio: se cobra igual vayas o no vayas. Y como el abono del gimnasio, casi nadie lo revisa.
Septiembre es el mejor mes del año para mirarlo. Acabas de pasar el verano con el aire a tope, que es cuando más luz pide una casa. Si has aguantado agosto sin que salte el interruptor ni una vez, ya sabes algo importante: te sobra potencia. Y no te va a hacer falta en noviembre.
A finales de 2023, el 63 % de los hogares españoles tenía contratado 1,11 kW más de lo que llegaba a usar en horas punta, según el Panel de Hogares de la CNMC publicado el 28 de junio de 2024. Con los peajes de red de 2026 —23,32 € por kW y año en horas punta, según la resolución de la CNMC de 18 de diciembre de 2025—, ese kilovatio de sobra son 25,89 € al año tirados. Y bajar la potencia cuesta 9,04 € más IVA: 10,94 € una sola vez. Hecha la cuenta, el trámite se paga solo en poco más de cinco meses, y eso contando únicamente el peaje: sumando cargos, margen e IVA, antes. En PTA lo vemos cada semana: de cada 10 facturas que revisamos, 8 acaban pagando menos. Llevamos más de 800 facturas estudiadas desde 2025.
Ojo a una cosa, porque es la que decide: la potencia solo se puede cambiar una vez cada 12 meses. Así que esto no es un botón que se pueda subir y bajar cuando apetezca. Se hace una vez, y se hace bien.
¿Cuánto se ahorra al año bajando la potencia contratada?
Depende de cuántos kW bajes. Cada kW menos son 23,32 € al año solo en el peaje de redes de las horas punta, según la resolución de la CNMC en vigor desde enero de 2026. Sumando cargos, margen de la compañía e IVA, el ahorro real es mayor.
Vamos con la cuenta de la servilleta, que es la que importa. Estas son las bajadas más habituales en un piso, contando solo el peaje de redes de las horas punta (el suelo del ahorro, nunca el techo):
| Si bajas… | Son… | Ahorro al año (solo peaje de punta) |
|---|---|---|
| De 4,6 a 3,45 kW | 1,15 kW menos | 26,82 € |
| De 5,75 a 4,6 kW | 1,15 kW menos | 26,82 € |
| De 5,75 a 3,45 kW | 2,3 kW menos | 53,64 € |
| De 6,9 a 4,6 kW | 2,3 kW menos | 53,64 € |
Cifras calculadas con el peaje de redes de las horas punta de 2026 (23,32 € por kW y año). La factura te bajará algo más: si bajas también la potencia de las horas valle se suma su peaje (0,44 € por kW y año), y encima de todo van los cargos del sistema, el margen de la comercializadora y el IVA, que también se calculan sobre los kW contratados.
Parece poco dicho así, en euros al año. Míralo al revés: son entre 25 y 50 € que salen de tu bolsillo todos los años, sin recibir nada a cambio, por un trámite de diez minutos que no has hecho. Y se repite en 2027, en 2028 y en 2029.
Si quieres entender bien de dónde sale cada línea de tu recibo, lo desmenuzamos en cómo leer la factura de la luz paso a paso.
¿Cómo sé qué potencia estoy usando de verdad?
Mirando tu consumo real, no calculándolo a ojo. Tu distribuidora guarda hora a hora la potencia máxima que has demandado. La consultas gratis en su web o en Datadis, la plataforma de las distribuidoras, con tu DNI y el CUPS que viene en la factura.
Aquí está la diferencia entre hacerlo bien y hacerlo por intuición. No hace falta adivinar nada: el dato existe y es tuyo.
Tienes dos caminos:
- La web de tu distribuidora (que no es tu compañía: la distribuidora es la dueña de los cables de tu calle, y no se elige). Viene su nombre en la factura.
- Datadis, la plataforma común de las distribuidoras eléctricas. Te registras con tu DNI y el CUPS —ese código largo que empieza por ES y que está en tu factura— y ves tu consumo hora a hora de los últimos años.
Lo que buscas es la potencia máxima que has llegado a demandar en los últimos doce meses. Es decir: el peor momento del año, el pico. Si tienes contratados 5,75 kW y tu máximo del año ha sido 3,1 kW, ahí tienes tu respuesta y no hay más que hablar.
La regla que usamos nosotros: coge tu máximo del año, súmale un margen de seguridad y quédate en el escalón de potencia inmediatamente superior. Con un máximo de 3,1 kW, lo razonable es 3,45 kW, no 5,75.
Y si prefieres hacer la cuenta al revés, sumando aparatos en lugar de mirando datos, lo explicamos con la tabla de consumos en qué potencia contratada necesito para un aire acondicionado.
¿Prefieres que miremos nosotros tu potencia?
Sube tu factura y te decimos qué potencia tienes, cuál necesitas de verdad y cuánto estás pagando de más. Gratis y sin compromiso.
¿Cuánto cuesta bajar la potencia contratada?
9,04 € más IVA, una sola vez. Es el derecho de enganche, un precio regulado por el Gobierno e igual en todas las compañías. Al bajar no se pagan derechos de extensión ni de acceso, que son los caros al subir. Se cobra en la siguiente factura.
Esta es la parte que sorprende a casi todo el mundo: bajar es barato; subir es lo caro.
- Bajar la potencia: solo el derecho de enganche, 9,04 € más IVA. Con el IVA del 21 %, 10,94 €.
- Subir la potencia: derechos de extensión (17,37 € por kW), derechos de acceso (19,70 € por kW) y el enganche (9,04 €). Subir un solo kW se va a unos 46 € más IVA.
Son importes regulados por el Gobierno, iguales con cualquier comercializadora. Si alguien te dice que te cobra más «por la gestión» de bajar la potencia, desconfía: la gestión no se cobra aparte. Nosotros la hacemos sin cobrar nada.
Un detalle práctico: ese cargo no lo pagas en el momento ni por transferencia. Te aparece en la siguiente factura de la luz, con su nombre, y ahí se acaba el asunto.
¿Cómo se baja la potencia contratada paso a paso?
Se pide a tu comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. Necesitas el CUPS de la factura y saber a qué potencia quieres bajar. Con contador digital el cambio se hace a distancia, sin que venga nadie a casa, y suele estar hecho en unos días.
El trámite completo, en orden:
- Mira tu potencia actual en la factura. Aparece en kW, en el apartado de datos del contrato. Si tienes dos potencias (punta y valle), verás dos cifras.
- Consulta tu máximo real del último año en Datadis o en la web de tu distribuidora.
- Elige la potencia nueva: el escalón justo por encima de tu máximo. En pisos, lo habitual es 3,45 kW, 4,6 kW o 5,75 kW.
- Llama o escribe a tu comercializadora y pide la modificación de potencia. Ellos lo tramitan con la distribuidora; tú no tienes que hablar con nadie más.
- Comprueba la factura siguiente: debe aparecer la potencia nueva y el cargo del enganche. Si no cuadra, se reclama.
Con contador digital —que es lo normal desde hace años— no viene nadie a casa: el cambio se hace desde la distribuidora, a distancia. No hay obra, no hay cita y no te quedas sin luz.
Si además estás pensando en cambiarte de compañía, se puede pedir todo a la vez y ahorrarte un trámite. Te contamos cómo va el cambio en cómo cambiar de compañía de luz paso a paso.
¿Qué pasa si me quedo corto de potencia?
Salta el interruptor de control y te quedas sin luz un momento. Subes la palanca del cuadro y vuelve: no se estropea nada ni te cobran nada. El problema es otro: la potencia solo se puede cambiar una vez cada 12 meses, así que tendrías que aguantar el año.
El miedo a quedarse corto es lo que hace que media España pague de más. Y el susto, en sí, es pequeño: se va la luz, vas al cuadro, subes el interruptor general y sigues. No se queman los electrodomésticos ni hay que llamar a nadie.
Lo serio es lo otro: la regla de los 12 meses. Si bajas la potencia hoy y en enero descubres que te has pasado de frenada, no podrás subirla hasta dentro de un año. Hay excepciones puntuales, como un cambio de titular del contrato, pero la regla general es esa.
Por eso insistimos en el paso 2: mira tu máximo real antes de tocar nada. Con el dato delante, el riesgo desaparece. Sin el dato, es una apuesta.
Y piensa en el año entero, no en el mes que viene. La casa pide más luz en dos momentos: las tardes de agosto con el aire y las mañanas de invierno con el termo, la vitrocerámica y la calefacción eléctrica, si la tienes. Tu máximo del año sale de uno de esos dos.
¿Cuándo no merece la pena bajar la potencia?
Cuando el margen es pequeño o la casa va a cambiar. Si el ahorro es de unos pocos euros al año, no compensa el lío. Y si vas a poner aire, un coche eléctrico o una vitrocerámica de inducción, quédate como estás: bajar ahora y subir dentro de unos meses sale caro.
Aquí vamos a ser honestos, aunque nos toque decir «no lo hagas». Casos en los que no conviene bajar la potencia:
- Vas a comprar un aire acondicionado, un coche eléctrico o una placa de inducción. Bajar ahora y tener que subir en primavera te cuesta el enganche más los derechos de extensión y acceso. Sale peor.
- Tu máximo del año está justo pegado al escalón de abajo. Si tu pico fue 3,4 kW y te planteas 3,45 kW, vas sin colchón. Un invierno frío te lo come.
- Tienes calefacción eléctrica y estamos en agosto. Tu pico de consumo es en enero, así que el dato del verano no te sirve para decidir. Mira los datos del invierno pasado.
- Vas a mudarte o cambiar de titular en los próximos meses. Espera y hazlo con el contrato nuevo, que sale gratis.
- Estás en el bono social. Se puede bajar la potencia igualmente, pero conviene mirar antes cómo queda el descuento. Lo explicamos en qué es el bono social eléctrico y cómo se solicita.
Y una advertencia más: la potencia es una de las tres palancas de la factura. Las otras dos son el precio de la energía y los servicios añadidos que a veces se cuelan sin que te enteres. Puedes bajar la potencia y seguir pagando de más porque tu tarifa no es la que te toca; lo comparamos en qué tarifa de luz es más barata, la regulada o la libre.
Eso es justo lo que hacemos todos los días: miramos tu factura entera, calculamos qué te habría costado con otra potencia y con otras tarifas, y te decimos la verdad, aunque la verdad sea «estás bien, no te muevas». De cada 10 facturas que revisamos, 8 acaban pagando menos, y llevamos más de 800 estudiadas desde 2025.
Y algo que para nosotros no es un detalle: siempre te atiende el mismo asesor. Una persona con nombre, que se acuerda de tu caso y a la que puedes volver a escribir dentro de seis meses cuando toque revisar otra cosa. No una centralita distinta cada vez. Puedes leer cómo trabajamos en quiénes somos o resolver dudas en las preguntas frecuentes.
Mira tu potencia antes de que llegue el invierno
Tardas dos minutos en subir la factura. Te decimos si te sobra potencia, cuánto ahorrarías al año y lo tramitamos por ti. Siempre con la misma persona.