Discriminación horaria: cómo ahorrar moviendo tu consumo
La luz no cuesta lo mismo a las 11 de la mañana que a las 10 de la noche. Es lo que se llama discriminación horaria: el precio de la energía cambia varias veces al día, y esa diferencia puede ser mucho mayor de lo que la gente piensa.
No hace falta entender de mercados eléctricos para aprovecharlo. Basta con saber cuándo es más barato y mover ahí lo que puedas. Te lo explicamos con el dato de hoy mismo.
Hoy, 25 de julio de 2026, la luz (PVPC) cuesta de media 11,9 cént/kWh. La hora más barata es a las 11:00, a 2,7 cént/kWh; la más cara, a las 22:00, a 21,5 cént/kWh. Casi 8 veces más cara una que otra, el mismo día. Fuente: REE/ESIOS.
¿Qué es la discriminación horaria?
Con el contador digital que ya tiene casi todo el mundo, la compañía puede medir tu consumo hora a hora. Eso permite algo que antes no existía: cobrar un precio distinto según la hora del día, no solo según cuánto gastas.
La razón es sencilla: producir electricidad no cuesta igual a todas horas. Cuando hay mucho sol y poco consumo (mediodía), sale más barata. Cuando todo el mundo enciende luces, tele y cocina a la vez (al anochecer), sale más cara. Esa diferencia se traslada a tu tarifa.
Las tres franjas: punta, llano y valle
En la tarifa con discriminación horaria más habitual (la de dos periodos), el día se reparte así:
Punta: de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 en días laborables. Es la franja más cara.
Valle: de 00:00 a 08:00, fines de semana y festivos nacionales todo el día. Es la franja más barata.
Si tienes PVPC (precio que cambia cada hora del día, no solo dos franjas), el patrón se parece: caro al anochecer, barato de madrugada y a media mañana, como muestra el dato de hoy.
¿Sabes si tu tarifa tiene horas baratas?
Sube tu factura y te decimos si estás aprovechando la discriminación horaria o si te conviene otra tarifa. Gratis y sin compromiso.
Cuánto puedes ahorrar moviendo tu consumo
La diferencia entre la hora barata y la cara varía cada día, pero suele ser grande. Con los números de hoy, poner la lavadora a las 11:00 en vez de a las 22:00 cuesta, solo en energía, casi 8 veces menos por cada kWh que consuma.
No hace falta cambiar toda tu vida ni pasar frío o calor por ahorrar. Con mover dos o tres electrodomésticos al día a la franja barata, la diferencia ya se nota al final del mes, sobre todo si sumas varios usos: lavadora, lavavajillas, secadora o cargar el coche.
Qué aparatos merece la pena mover de hora
Lavadora, lavavajillas y secadora: casi todos tienen función de inicio diferido. Programa el ciclo por la noche (valle) o a media mañana, y que termine cuando te venga bien.
Coche eléctrico: si cargas en casa, prográmalo de madrugada. Es donde más se nota la diferencia, porque es de los consumos más grandes de la casa.
Aire acondicionado y nevera: estos no se pueden mover, funcionan cuando hacen falta. Ahí el ahorro no viene de la hora, sino de tener la potencia contratada y el precio del kWh ajustados a lo que necesitas.
¿Esto solo vale si tengo PVPC?
El PVPC (la tarifa regulada, la que cambia con el mercado cada hora) es donde más se ve esta diferencia, porque el precio sube y baja cada día según la oferta y la demanda reales. Pero muchas tarifas del mercado libre también tienen precios distintos por franjas, aunque sean fijos y no cambien a diario.
Lo importante es que sepas qué tipo de tarifa tienes y cuáles son tus horas baratas concretas. Si no lo tienes claro, te lo miramos nosotros al revisar tu factura.
Trucos sencillos para aprovechar las horas baratas
Usa el temporizador de tus aparatos. Casi todos los lavavajillas y lavadoras modernos lo tienen. Se programa una vez y ya no hay que acordarse cada día.
Mira el precio del día siguiente por la tarde. Si tienes PVPC, sobre las 20:30 ya se conocen los precios de mañana. Organiza la colada o el lavavajillas con esa información.
No te obsesiones con la hora exacta. Con acertar la franja (valle en vez de punta) ya consigues la mayor parte del ahorro. No hace falta perseguir el minuto más barato.
Qué hacer ahora (y por qué a ti no te cuesta nada)
Mover el consumo de hora ayuda, pero no sustituye a tener una tarifa que encaje contigo. Si tu potencia es más alta de la que necesitas, o tu precio del kWh no es competitivo, mover la lavadora no lo va a arreglar del todo.
Súbenos tu factura (o una foto) y te decimos si tu tarifa aprovecha bien la discriminación horaria, si te compensa cambiar y cuánto puedes ahorrar en total. Y, como siempre, te atiende el mismo asesor: una persona con nombre que conoce tu caso, no una centralita distinta cada vez.
¿Y cómo ganamos dinero si es gratis para ti? Nos paga la comercializadora, y solo si conseguimos mejorarte la tarifa. Si no podemos ahorrarte nada, no cobramos nada. Puedes leer más sobre cómo trabajamos en quiénes somos o resolver dudas en las preguntas frecuentes.
Aprovecha las horas baratas de verdad
Tardas dos minutos. Te decimos si tu tarifa te compensa y cuánto puedes ahorrar. Siempre con la misma persona.