Cómo bajar la factura de la luz este verano
Julio y agosto son los meses en los que más se nota la factura de la luz. Aprieta el calor, el aire acondicionado no para, y este año encima el IVA ha vuelto a subir. Si tu último recibo te ha dado un susto, no eres el único: en Potencia Tu Ahorro estamos viendo facturas más altas en casi todas las casas que revisamos estas semanas.
La buena noticia es que hay bastante margen para bajarla, sin pasar calor y sin renunciar a nada. Vamos con los trucos que de verdad funcionan, explicados en cristiano.
De cada 10 facturas que revisamos, 8 acaban pagando menos. Con el aire acondicionado a tope y el IVA subido, este verano hay más motivos que nunca para que le echemos un ojo a la tuya. Llevamos más de 800 facturas estudiadas desde 2025.
Por qué este verano la factura pesa más
Este verano se han juntado dos cosas que suben tu factura sin que hagas nada raro en casa.
La primera es el tiempo. Las olas de calor disparan el uso de aire acondicionado en toda España a la vez, y eso empuja el precio de la energía en el mercado mayorista (el precio al que compran la luz las compañías, no lo que ves tú directamente en el recibo). Según El Periódico de la Energía, en la primera quincena de julio de 2026 ese precio medio rondó los 91 €/MWh, y el servicio para mantener estable la red cuando hay mucha demanda añadió otros 16,62 €/MWh más. Ese sobrecoste, tarde o temprano, acaba notándose en las tarifas.
La segunda es fiscal: desde el 1 de junio de 2026 el IVA de la luz volvió al 21% (antes estaba rebajado al 10%) y el impuesto eléctrico también subió. Es un cambio de Hacienda, no de tu compañía, y te afecta lo hayas notado o no.
Baja el aire acondicionado sin pasar calor
El aire acondicionado es, con diferencia, lo que más dispara el consumo en verano. Pero se puede usar bien sin renunciar a estar fresco en casa.
Súbelo a 26°C. Cada grado de menos supone bastante más consumo. La diferencia entre 22°C y 26°C se nota mucho en la factura y casi nada en el cuerpo.
Úsalo las horas justas, no todo el día de fondo. Ponlo un rato antes de acostarte o al llegar a casa, no mientras no hay nadie.
Cierra persianas y cortinas de día. Si no entra el sol directo, el aparato tarda menos en enfriar y trabaja menos para mantener la temperatura.
El ventilador es tu aliado. Consume mucho menos que el aire acondicionado y, combinado con él, te deja subir la temperatura de referencia sin que se note.
Revisa los filtros de vez en cuando. Un aparato sucio consume más para dar el mismo frío. Limpiarlos es gratis y ayuda.
Mueve el consumo a las horas baratas
Si tienes tarifa PVPC o una tarifa con discriminación horaria, el precio de la luz no es el mismo todo el día. Suele ser más barato a mediodía, cuando el sol está alto y hay más energía solar en la red, y más caro al atardecer y por la noche, cuando baja el sol y sigue habiendo aire acondicionado encendido en toda España.
No hace falta ser un experto para aprovecharlo: pon la lavadora, el lavavajillas o el termo eléctrico a mediodía en vez de por la noche, y evita los grandes consumos entre las 20:00 y las 22:00 h, que suele ser la franja más cara del día en verano.
¿Quieres saber si tu tarifa encaja con tus horarios?
Miramos tu factura y te decimos si te conviene otra tarifa. Gratis y sin compromiso.
Revisa tu potencia contratada
La potencia contratada se paga todos los días del mes, la uses o no. En verano, con el aire acondicionado, la nevera trabajando más y algún ventilador de propina, es tentador pensar que hace falta subirla. Pero en la mayoría de los casos no es así: la potencia depende de lo que enciendes a la vez, no de cuántos aparatos tengas en casa.
Antes de subirla "por si acaso", o de dejarla más alta de lo necesario "por si se corta la luz", merece la pena comprobar cuánta usas de verdad. Lo hacemos por ti, sin coste.
Pequeños hábitos que también suman
Apaga en vez de dejar en espera. El modo standby de la tele, el router o el microondas suma más de lo que parece a lo largo de un mes.
Llena la lavadora y el lavavajillas antes de ponerlos. Dos lavados a media carga gastan más que uno lleno.
Cambia a bombillas LED si te queda alguna antigua por casa. Duran más y gastan bastante menos.
Desconecta cargadores cuando no los uses. Poco a poco, también cuenta.
Cuándo compensa cambiar de compañía
Si llevas más de un año con la misma tarifa y no la has revisado, es buen momento para mirarlo. Con los precios moviéndose tanto este verano, una tarifa que hace un año era buena puede haber dejado de serlo, y al revés.
Cambiar de compañía no tiene ningún riesgo: sigues con la misma luz, el mismo contador y el mismo cable. Solo cambia quién te factura, y no hay cortes ni obras de por medio.
Qué hacer ahora (y por qué no te cuesta nada)
No hace falta que te pongas a comparar tarifas ni a hacer números un domingo por la tarde. Nos mandas tu factura (o una foto), la revisamos y te decimos en un par de minutos cuánto puedes ahorrar este verano y cómo.
Y algo que para nosotros es innegociable: siempre te atiende el mismo asesor. Una persona con nombre y apellido que conoce tu caso, no una centralita distinta cada vez que llamas. Si tu factura ya está ajustada, también te lo diremos, sin intentar venderte nada.
¿Y cómo ganamos dinero si es gratis para ti? Nos paga la comercializadora, y solo si conseguimos mejorarte la tarifa. Si no podemos ahorrarte nada, no cobramos nada. Puedes leer más sobre cómo trabajamos en quiénes somos o resolver dudas en las preguntas frecuentes.
Deja de pagar de más este verano
Tardas dos minutos. Te decimos cuánto puedes ahorrar y, si quieres, te lo cambiamos nosotros. Siempre con la misma persona.